jueves, 11 de septiembre de 2014

Pastor-Maestro: Un mismo Don con dos Expresiones Diferentes


"...Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice:
    Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,
    Y dio dones a los hombres.
Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros"... 
(Efesios 4:7-11)

En un tiempo en el que innumerables creyentes escogidos nadan desesperados en ese mar de confusión que es hoy la teología evangélica, creo muy necesario contribuir a la reflexión acerca de una palabra usada (y hasta abusada) en la historia del cristianismo protestante-evangélico. Considero justo y oportuno que la misa debe ser conducida a un análisis escritural y desde allí colocada en las funciones  más nobles de su propósito de acuerdo al diseño original que el Señor le asignó. Estoy hablando del término "pastor". 

El uso que el término “pastor” ha tenido siempre ha sido en un contexto extra-bíblico. Es decir, que a lo largo de la historia de la iglesia evangélica, se le dio a la palabra “pastor” una significación sinónimo de máximo dirigente eclesiástico. La misma cobró este matiz cuando alcanzó vigencia después de la Reforma Protestante. Y obviamente, eso debe conducirnos hoy a un examen exhaustivo de este título o cargo pero a la luz del texto neo-testamentario de tal manera que nos permita  el redimensionamiento del ministerio pastoral en estos tiempos de reforma mesiánica que estamos viviendo.

Al considerar el texto de la epístola a los Efesios notamos que todo el argumento que el apóstol san Pablo trae desde el versículo 7 es para recordarles a los escogidos que el Señor sufrió la muerte, resucitó y subió a lo alto en un desfile de victoria llevando el botín, para de él sacar y dar dones a la Iglesia, Su Esposa y por lo tanto Su Cuerpo. Estos dones (gr. doma) realmente son personas, seres humanos, que él mismo compró con su sangre preciosa, a los cuales designó o constituyó para un servicio específico.

Estos servicios u oficios que Yeshúa (Jesús) ha designado para la Iglesia son variados, pero, como hemos dicho anteriormente, no contradicen la Unidad de Su cuerpo, sino que han sido dados para mantener el vínculo del amor que sostiene al mismo. 

Antes de entrar a estudiar en detalle el servicio de pastor-maestro dado por Cristo a la Iglesia, me es necesario analizar junto a Uds. la primera parte del versículo 11: "...Él mismo constituyó...". Siendo Yeshúa (Jesús) el Señor y Soberano de la Iglesia, quien lo llena todo con su autoridad, solamente, queda bien claro que Él tiene la facultad y el derecho de designar los servicios, dones, o ministerios, que se necesitan para la edificación de la misma. ¡Nadie puede tomarse esta prerrogativa!

En el caso del uso del término “pastor”, primero es necesario realizar una comprobación del sentido que tienen los diferentes usos del término a lo largo del Nuevo Testamento, revisando las ocurrencias en cada uno de los libros. Gracias a ese estudio se puede descubrir que si se quiere aclarar la naturaleza del “ministerio pastoral” en los días apostólicos, sólo es posible centrarse en el estudio exegético de Efesios 4:11, ya que es el único texto neotestamentario en que claramente habría una connotación de “oficio” en el uso de la palabra, ajeno al uso más bien metafórico que se impone en las escrituras griegas cristianas.
De manera que esclarecer su uso en el texto griego del Nuevo Testamento iluminará la comprensión de dicho pasaje y permitirá utilizarlo con propiedad y respeto a la sana hermenéutica en el planteamiento eclesiológico.

Lamentablemente, y debido al caos que ha causado el movimiento de la falsa reforma apostólica, hay muchas personas que creen que Pastor y maestro son dos Dones Espirituales que se encuentra en Efesios 4:11. Pero aquí  presenta las razones por las cuales realmente no son dos Dones Espirituales sino uno solo: pastor – maestro.

La exégesis de ese pasaje necesita, primero, lo que en la crítica textual se llama “establecer el texto”, es decir, decidir a partir de todos los manuscritos existentes, usando criterios muy precisos, cuál pudo ser el texto exacto escrito de puño y letra por el apóstol Pablo.

El Nuevo Testamento Griego publicado por Nestle-Aland presenta el siguiente texto para Efesios 4:11:

Kai autos edoken tous men apostolous
tous de profetas, tous de euangelistas,
tous de poimenas kai didaskalos

Considerando el griego koiné original del texto se interpreta que en realidad no se mencionan “cinco” sino “cuatro” ministerios en este pasaje. 
  1. Apóstoles
  2. Profetas
  3. Evangelistas
  4. Pastor-Maestro

Resulta aún más interesante destacar que el último oficio mencionado no está dividido en dos aquí, sino que es una referencia a uno y mismo oficio. 

Si analizamos bien el texto notaremos que cada uno de los ministerios mencionados tiene un articulo que le separa del otro, por ejemplo:  (1) “a unos... apóstoles”, (2) “a otros... profetas ”, (3) “a otros... evangelistas”, (4) “a otros... pastores y maestros”.  El último ministerio presentado no separa el oficio de ‘pastor’ y ‘maestro’ sino que son atribuidos a la misma persona. 

No se trata de dos clases de personas, ya que en el original, los dos vocablos van unidos por un mismo artículo. En el texto original griego el versículo  dice, δέ ποιμένας  καί  διδασκάλους  [tous de poimenas kai didaskalous] (otros los pastores y maestros). La conjunción kai es la que tiene el secreto de la correcta traducción. No se trata de dos clases de personas, ya que en el original, los dos vocablos van unidos por un mismo artículo. Si sólo el primer sustantivo tiene el artículo entonces tanto en el primero y segundo sustantivo se refiere a la misma persona o cosa. Los dos sustantivos son plurales masculinos acusativos. El segundo sustantivo no tiene un articulo enfrente entonces los dos sustantivos son un Don Espiritual = el pastor-maestro. Por lo que entendemos que se trata de un mismo don con dos modos distintos de expresarse. Desde esta explicación, entendemos que la construcción griega indicaría la siguiente traducción: "pastores que son maestros" o también "pastores que enseñan" (comp. con 1Timoteo 3:2 “apto para enseñar”).

Es muy interesante agregar que a mayoría de los comentaristas bíblicos ponen a los pastores-maestros como un solo oficio debido a que en el original griego no aparecen separados como dos títulos distintos, sino como dos funciones relacionadas con un solo oficio. Esto debe ser así ya que el pastor tiene como principal función enseñar. A través de la exposición de la Palabra pastorea a las ovejas (Hch. 20:17,28; Jn. 21:15-17). Uno de los principales requisitos para el pastor es que sea diestro y diligente en la enseñanza. (1 Tim. 5:17; 3:6; 4:13; 2 Ti. 2:15;Tit. 1:9).

La razón por la que esto ocurre es que la manera de “pastorear” es por medio de la enseñanza ya sea de forma didáctica por medio de la Palabra (Hechos 13:1; 1 Tim. 3:2; 1 Tim. 4:5-6, 11,13, 5:17; 2 Tim. 2:24; Tito 1:9; Tito 2:1, 7; Hebreos 13:7, 17) o por ejemplo como mentores (Fil. 3:17; 2 Tes. 3:9; 1 Tim. 1:16, 4: 12; Tito 2:7; 1 Pedro 5:2-3).

La iglesia es edificada de esta manera espiritual y emocional por medio de las enseñanzas de sus pastores-maestros.  La tarea de enseñar debe ser hecha ‘sobre’ el fundamento que ha sido establecido por los “apóstoles y profetas” y se requiere que se haga con esmero, dedicación y mucho cuidado.

Pastores-maestros son un don que el Cristo resucitado concede a su Iglesia para el ministerio de su edificación cualitativa. En relación con el rebaño, los pastores-maestros llevan a cabo varias tareas, que son propias de su llamamiento y servicio. 
  1. Alimentan a la grey (1 Co. 3:2; Jn. 10:9; Ez. 34:23). 
  2. Dirigen a la congregación, como líderes responsables (Jn. 10:3, 4; Sal. 23:3b). 
  3. Protegen a los hermanos, especialmente en términos morales y espirituales (Jn. 10:11–15; Hch. 20:28, 29; Sal. 23:4, 5). 
  4. Restauran a los creyentes, ejerciendo una disciplina positiva (Sal. 23:3; Ez. 34:4)
Una conclusión aparece de todo esto: los ministerios mencionados en la epístola a los Efesios (4:11) son dones y no cargos jerárquicos….y además son cuatro (4) y no cinco (5) como enseñan los fraudulentos "congresos quíntuples"que la masonería, disfrazada de apostólica-profética, ha promocionado por las naciones trayendo confusión y caos que ha provocado tanta incertidumbre y divisiones. 

Son cuatro tipos de hombres-dones (doma) que nuestro amado Esposo Yeshúa (Jesús) nos ha dado como dones de servicio que son necesarios para el ministerio de todos los santos. 



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