domingo, 20 de julio de 2014

Hablar con desconocidos aumenta la felicidad


La escena es común: gente en un ascensor o una estación de Metro mirando el suelo o el celular como una manera de evitar a los desconocidos. Según los científicos especialistas en comportamiento de la Universidad de Chicago, Nicholas Epley y Juliana Schroeder, con esa actitud nos estamos perdiendo un momento de felicidad.

Desde que somos niños, se nos ha dicho que es peligroso hablar con extraños, pero evitar todo el tiempo, todos los días, este tipo de interacción, puede estar provocarnos más un mal que un bien, cuando se trata de nuestra felicidad como adultos.

A través de varios experimentos, los investigadores demostraron que preferimos el silencio o la soledad no porque nos guste, sino porque creemos que el resto no nos quiere hablar.

Los investigadores reclutaron a más de 100 pasajeros en una estación de tren en Illinois (EE.UU.), a quienes dividieron en tres grupos. Uno recibió instrucciones para entablar una conversación con desconocidos, otro debía mantenerse en silencio y el tercero, hacer lo que haría habitualmente. Luego debían evaluar qué tan agradable fue el trayecto camino al trabajo. ¿Resultado? En todos los ámbitos evaluados, el grupo que debía iniciar conversaciones con extraños tuvo un viaje más agradable y más productivo.

Epley y Schroeder dicen que suponemos erróneamente que la gente está en silencio porque no quiere conectarse, y como la mayoría lo hace, nosotros también. Así que la próxima vez que esté en el ascensor o en el Metro, rompa el hielo, aconsejan.

También los estudios de  Elizabeth Dunn, profesora de psicología de la Universidad de British Columbia, aseguran que estos demuestran que somos más felices cuando conversamos en nuestras relaciones personales cotidianas, una nueva investigación ha descubierto que también podemos experimentar felicidad cuando charlamos con personas que no conocemos. 

Los seres humanos estamos hechos de interacción social. Esto es sorprendente, y novedoso, nuestro reciente estudio indica que podemos obtener beneficios similares platicando con personas extrañas, y creemos que esto es algo que forma parte de las raíces de la humanidad, pero se ha ido perdiendo en la sociedad moderna”, señaló Dunn.

En su investigación, Dunn descubrió que cuando nos acercamos a los extraños con amabilidad, tendemos a ser más felices y menos enojones con las personas que queremos, y esto no sucede si constantemente evitamos a las demás personas que no forman parte de nuestros círculos cercanos.


Interactuar con un extraño puede proporcionarnos una fuente sorpresiva de ánimo y de buen sentido del humor. Las personas no parecen reconocer los beneficios de interactuar con un extraño, lo que las hace más agradables y placenteras.”



Fuente: La Tercera

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